Si hay peligro inmediato, llame al 9-1-1. Esto incluye una amenaza contra la vida o la integridad física, violencia, una emergencia médica o la posibilidad de que alguien se haga daño.
Una crisis relacionada con el juego puede mezclar angustia, pérdidas económicas, conflictos familiares y decisiones impulsivas. No hace falta resolver todo de una vez. La prioridad es detener la situación inmediata, dificultar nuevas apuestas y conseguir apoyo de una persona de confianza.
Qué hacer durante los próximos diez minutos
Aléjese del juego y no intente recuperar el dinero mediante otra apuesta. Cierre las aplicaciones o sitios que esté usando y coloque el teléfono, la computadora, las tarjetas y otros medios de pago fuera de su alcance inmediato. Si es posible, pida a una persona de confianza que permanezca con usted mientras baja la urgencia.
No conduzca ni tome decisiones financieras importantes si está en estado de pánico, enojo o desesperación. Evite solicitar préstamos, adelantos o transferencias para seguir jugando. Una pérdida ya ocurrida no se corrige exponiéndose a otra pérdida.
Si existe peligro inmediato, llame al 9-1-1. Si no puede llamar personalmente, pida a alguien cercano que lo haga. Indique con claridad dónde se encuentra, qué está ocurriendo y si existe un riesgo de daño físico.
Plan práctico para las primeras horas
La siguiente secuencia ayuda a convertir una situación abrumadora en acciones concretas. Adáptela a sus circunstancias sin retrasar una llamada al 9-1-1 cuando exista peligro.
| Momento | Acción prioritaria | Objetivo práctico |
|---|---|---|
| Ahora | Salir del juego y apartar los medios de pago | Interrumpir apuestas impulsivas |
| Próximos 15 minutos | Avisar a una persona de confianza | Evitar enfrentar la crisis a solas |
| Próxima hora | Revisar movimientos y bloquear accesos cuando sea posible | Limitar nuevas transacciones |
| Mismo día | Guardar comprobantes y anotar lo ocurrido | Preparar un reclamo o una revisión financiera |
| Días siguientes | Revisar hábitos y usar recursos de juego responsable | Reducir la posibilidad de repetición |
No comparta contraseñas, códigos de verificación ni claves bancarias. Si necesita ayuda para controlar el dinero, puede acordar límites prácticos con alguien de confianza sin entregarle credenciales personales. Cambiar contraseñas y cerrar sesiones abiertas puede ser útil si otra persona conoce sus accesos.
Cómo frenar depósitos y nuevas apuestas
Empiece por eliminar métodos de pago guardados en la cuenta de juego cuando esa opción esté disponible. Cierre sesiones, desinstale aplicaciones y desactive notificaciones promocionales. Estas medidas no garantizan que el acceso quede bloqueado, pero añaden tiempo entre el impulso y la acción.
Revise sus medios de pago y considere establecer límites de gasto o transferencias mediante las herramientas que ofrezca su proveedor. Si observa una transacción que no reconoce, comuníquese directamente con la entidad correspondiente y describa el movimiento con precisión. No presente como desconocido un pago que usted sí autorizó; explique los hechos tal como ocurrieron.
No pague a terceros que prometan recuperar pérdidas a cambio de otro depósito. Tampoco envíe dinero adicional solo porque alguien afirme que así liberará un retiro. Antes de realizar un nuevo pago, deténgase y conserve el mensaje, la fecha, el monto solicitado y cualquier condición comunicada.
La guía de pagos y movimientos ofrece criterios adicionales para ordenar comprobantes y revisar incidencias sin confundir un retraso, una disputa contractual y una transacción no reconocida.
Si hay deudas, presión o conflicto familiar
Haga una lista breve de obligaciones esenciales: vivienda, alimentación, servicios, transporte, medicamentos y responsabilidades de cuidado. Separe esas necesidades de cualquier cantidad destinada al juego. El objetivo inmediato no es elaborar un plan financiero perfecto, sino impedir que la crisis comprometa gastos básicos.
Cuente lo ocurrido a una persona que pueda escuchar sin facilitar más dinero para apostar. Una petición útil y específica puede ser acompañarlo, ayudarle a ordenar estados de cuenta o permanecer presente mientras solicita un bloqueo. Pedir dinero para intentar recuperar pérdidas aumenta el riesgo y no resuelve la causa del problema.
Si existe violencia, amenaza o coerción dentro del hogar, la seguridad física tiene prioridad sobre las discusiones económicas. Aléjese del lugar si puede hacerlo de forma segura y llame al 9-1-1 cuando haya peligro inmediato.
Anote las deudas y fechas de vencimiento sin asumir nuevos compromisos bajo presión. No firme acuerdos que no comprenda. Una pausa permite distinguir entre una obligación documentada, un mensaje intimidatorio y una exigencia que necesita revisión.
Cómo documentar un reclamo sin exponerse más
Guarde estados de cuenta, recibos, correos, conversaciones, identificadores de transacción y condiciones que estaban visibles cuando realizó el depósito o solicitó el retiro. Registre las fechas y horas en orden cronológico. No edite las capturas ni recorte información necesaria para entender el contexto.
Una cronología sencilla debe indicar qué hizo, cuánto dinero estuvo involucrado, qué respuesta recibió y qué solución solicitó. Evite amenazas, insultos o afirmaciones que no pueda sostener. Describir hechos verificables facilita que un proveedor de pagos, una empresa o una autoridad comprenda el problema.
No envíe documentos de identidad por canales cuya autenticidad no haya podido comprobar. Oculte datos que no sean necesarios cuando comparta material con terceros. Conserve los archivos originales y una copia separada.
Para organizar una comunicación formal, consulte la guía de reclamos y alertas. La existencia de un reclamo no demuestra por sí sola una infracción; el resultado depende de los hechos, los registros disponibles y la entidad competente.
Qué muestran y qué no muestran los registros oficiales
La Junta de Protección Social ofrece recomendaciones y una autoevaluación anónima de juego responsable. La autoevaluación puede ayudar a observar patrones, pero no sustituye atención de emergencia ni establece por sí sola un diagnóstico.
El Ministerio de Seguridad Pública publica trámites y una lista de casinos físicos autorizados. Ese registro no es una lista de dominios de casino en línea. Por lo tanto, la aparición de un establecimiento físico no debe trasladarse automáticamente a un sitio web con nombre parecido.
La Ley 9050 establece un impuesto a casinos y empresas de enlace de llamadas a apuestas electrónicas. El Ministerio de Hacienda también publica el fundamento legal del impuesto aplicable a empresas de enlace de llamadas a apuestas. La existencia de una obligación tributaria no debe interpretarse, por sí sola, como autorización o verificación de un dominio de juego en línea.
Para comprender estas diferencias, revise licencias y legalidad. Cuando no existe un registro primario que vincule de manera precisa un dominio, una entidad y una autorización, la situación debe tratarse como no confirmada.
Recuperar control después de la urgencia
Cuando disminuya la presión inmediata, revise qué ocurrió antes de jugar: emociones, horarios, consumo de alcohol, disponibilidad de crédito, promociones o intentos de recuperar pérdidas. Identificar el patrón permite crear barreras concretas en lugar de depender únicamente de la fuerza de voluntad.
Defina medidas observables, como no guardar tarjetas, reducir límites de pago, evitar jugar a solas o entregar temporalmente el control de un presupuesto acordado sin compartir credenciales. Si una medida falla, añada otra barrera. El objetivo es hacer más difícil una decisión impulsiva.
La JPS dispone de recomendaciones y una autoevaluación anónima. También puede consultar los recursos de juego responsable para preparar límites y reconocer señales de pérdida de control. Ninguna herramienta garantiza seguridad ni reemplaza una respuesta de emergencia.
Si vuelve la sensación de peligro, abandone el plan financiero o documental y atienda primero la seguridad física. Llame al 9-1-1 cuando exista riesgo inmediato.
app.jps.go.cr · pgrweb.go.cr · hacienda.go.cr · seguridadpublica.go.cr
Preguntas frecuentes
¿Qué hago si siento que puedo hacerme daño?
Aléjese de cualquier objeto o situación peligrosa, busque la compañía inmediata de una persona de confianza y llame al 9-1-1. Indique dónde se encuentra y explique claramente que existe riesgo de daño. No permanezca a solas mientras llega ayuda.
¿Debo seguir apostando para recuperar una pérdida urgente?
No. Otra apuesta puede aumentar la pérdida y la presión emocional. Salga del juego, aparte los medios de pago y comunique la situación a una persona de confianza. Atienda primero los gastos esenciales y evite préstamos destinados a seguir jugando.
¿La lista del Ministerio confirma casinos en línea?
No. El Ministerio de Seguridad Pública publica trámites y una lista de casinos físicos autorizados, no una lista de dominios de casino en línea. Un establecimiento físico y un sitio web con nombre parecido no deben considerarse automáticamente la misma operación.
¿Pagar impuestos demuestra que un sitio está autorizado?
No necesariamente. La Ley 9050 establece un impuesto a casinos y empresas de enlace de llamadas a apuestas electrónicas, y Hacienda publica su fundamento legal. Esa obligación tributaria no confirma por sí sola la autorización de un dominio concreto.
¿Qué debo guardar si tengo un problema con un pago?
Conserve estados de cuenta, recibos, mensajes, identificadores de transacción, fechas, montos y las condiciones relacionadas con el movimiento. Mantenga los archivos originales y no comparta contraseñas, códigos de verificación ni datos innecesarios.